Pagina de Presentación

No disponible
Todas las Hermandaes Penitenciales
Mira y compara...
No disponible

Diccionario Cofradiero
No disponible
No disponible
No disponible
No disponible
No disponible
De opinión, y de historia y arte.
Recetas Cuaresmales
Enlaces de interés

Un lugar para orar y meditar


Al César lo que es del César...
Donde puedes dejar tu opinion...
Dimes y diretes...
 

                                                     
Ágapes callejeros.

Por Concha R. Worth

Nazareno de la Macarena comiendo calentitos

     Todos los momentos claves de la vida publica de Jesus en las escrituras vienen marcados con viandas de por medio... la boda de Caná; la multiplicación de los panes y los peces; la comida con los pecadores en casa de Mateo/Leví; la cena de Betania; la última cena... y tras la resurreción, la cena en Emaús, en la que solo lo reconocieron cuando tomo el pan, lo bendijo y lo partió.

     Las comidas son momentos claves sociales, en donde los lazos de amistad se atan, se crea camadería y llegamos a conocer mejor a las personas que comparten la mesa con nosotros... así se entiende tambien en las hermandades, en las que se celebran comidas fraternales con los hermanos, o se organizan actos de muy distinta indole (ya sea premios, presentaciones de carteles, tras montajes de altares y pasos etc) en los que hay con frecuencia un pequeño ágape, (más que típico un pescaito frito) aunque solo sea un tapeo.

     Los eventos sociales con comidas es "el pan nuestro de cada dia" en la vida de las hermandades; ya mencionaba Juan Delgado Alba en su "Semana Santa en Sevilla": "Los cofrades no conocemos otro colofón a nuestros actos y alegrías que los dedos manchados del aceite del pescado", pero lo curioso de estos ágapes es cuando los encontramos no en la casa de hermandad... o en una cena formal en un restaurante... sino en plena estación de penitencia... si... lee usted bien, deje de frotarse los ojos, porque esta reseña histórica es mas que curiosa.

    Revisando datos sobre las hermandades encontré estas "perlas" de distintos episodios que tuvieron lugar en el primer cuarto del siglo XX. Era el año del Señor de 1919,  y durante el transcurso del Domingo de Ramos, yendo camino de la Catedral, el cortejo de la Hermandad de San Roque paró a la altura de la casa del Hermano Mayor, que en esos años era D. Manuel Sarasúa Barandiarán, y que también era el Presidente de la Diputación; este echo de por sí no tiene mas trascendencia, ya que es comun que se paren los pasos delante de personas principales, pero lo insolito del episodio fue que con los pasos en la calle, el Sr. Sarasúa, ofreció un "lunch" a los integrantes de la comitiva, estando los pasos parados y abandonados en medio de la calle mientras se celebraba el ágape. Desconocemos el porqué de este festín, aunque sabemos que ese año en el Cabildo de Toma de Horas se aprobó hacer un cambio de recorrido, aunque antes de la salida un grupo de hermanos ya vestidos de nazarenos forzaron la celebración de un cabildo en donde se decidió seguir el recorrido del año anterior. Quizá fuera este un gesto conciliador del Hermano Mayor para limar desacuerdos entre hermanos.
     Este episodio es inimaginable hoy en día, pero tres años después (1922) sucedió un caso similar, pero esta vez los involucrados fueron los participantes del cortejo de la Hermandad de la Hiniesta. Esta cofradía sufrió un parón en la calle Feria porque la cofradía de la Cena no acababa de salir de Omnium Sanctorum, a lo que el entonces Hermano Mayor de la Macarena, D. Manuel Aguilar Luque --que residía en la calle Feria-- aprovecho la ocasión para invitar a los del cortejo de la Hiniesta a pastas y licores en su domicilio.
     Dos reseñas históricas han llegado hasta nosotros de estos combites callejeros, aunque desconocemos si esto era una practica mas o menos ocasionalmente común durante una procesión en años anteriores. Lo que si tuvo que ser normal en el pasado es que hubieran ciertos refrigerios en las hermandades, como lo recoge las cuentas del la Hermandd de la Amargura sobre la salida de 1730, en la que se gastaron 260 reales en los costaleros y "y los refrescos acostumbrados a los mozos".

     A parte de estos ágapes institucionales con la cofradía en pleno, en nuestra cofradias se dan comunmente los "ágapes callejeros personales"; y con esto me refiero al siempre bochornoso espectáculo de ver una cofradía casi vacia, cuando sus nazarenos estan por los alrededores de las calles donde procesionan, desayunando en los bares. Esto suele ocurrir tras la madrugada y los nazarenos que suelen salirse de sus filas para tomar los calentitos con chocolate, el cafe o lo que sea... son los de la Hermandad de la Macarena. Mucho se ha escrito sobre ello, especialmente argumentando que no es la hermandad con el recorrido mas largo y la que permanece mas tiempo en la calle... hermandades como El Cerro, La Sed o Santa Genoveva son ejemplos de disciplina nazarena, en donde sus numerosos nazarenos permanecen todo el recorrido en sus filas, y solo ves ocasionalmente una madre con un niño pequeño en un bar tomando el bocadillo con la Fanta, que luego retorna a la estación de penitencia.
     El fenómeno macareno es mas cultural que otra cosa, y no tiene nada que ver con la distancia o el tiempo en la calle; es un desayuno institucionalizado, en las reglas no escritas del "ser" macareno. Tradición, antropología o llámelo como quiera, pero es un fenómeno de larga raigambre que se ha intentado solucionar por muchísimos años sin exito... y como ejemplo los intentos del Cardenal Ilundain para meter en cinto a la Hermandad de la Macarena en la década de los 20.  Aunque el peor ejemplo del desayuno callejero lo tenemos en 1923, recojido por el diario La Unión, que nos comentaba un episodio con los nazarenos de la Esperanza de Triana: "Frente a la parroquia de Santa Ana, la familia de un nazareno tomaba la mañana a las puertas de un establecimiento y devoraban unos trozos de calentitos cuidadosamente colocados sobre la Regla de la Hermandad”

     Lo digo una y otra vez, no hay nada nuevo bajo el sol o la luna de Parasceve (como diria cualquier relamido pregonero), en nuestras hermandades... cuando vea un macareno sin capirote poniendose hasta las cejas de calentitos, aunque sepa que eso no esta bien... sea condescendiente, porque eso está tan arraigado a la idiosincracia macarena como lo es el no quitarse al capirote bajo ninguna circunstancia para un nazareno del Gran Poder.

 

© Concha R. Worth.  11- II- 2008

correo: concharw@gmail.com



concharw@gmail.com

© Concha R. Worth. Desde el 2002
Prohibida su reproducción o uso de textos total o parcial sin citar la fuente y la autora,
al igual que las fotografías, que estan sujetas a Copyright.