
En este segundo artículo vamos a analizar la Liturgia eucarística y los
ritos de despedida.
c) LA LITURGIA
EUCARÍSTICA: Si hasta este momento la Asamblea se ha centrado en la
Palabra (ambón), ahora el centro pasa a los dones (altar). Esta liturgia
se desarrolla en tres momentos sucesivos, tal como Jesús hizo en la Última
Cena, a saber
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Tomó el pan, el cáliz (preparación de los dones)
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Bendijo, dio gracias a Dios (plegaria eucarística)
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Partió y dio (rito de comunión)
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La preparación del altar (llevado al mismo el
corporal, cáliz, purificadores, misal)
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La procesión de los dones (deben llevarse dones que
se queden para el servicio o exorno del altar o bien que sean para los
pobres y necesitados)
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La preparación de los dones
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La presentación de los dones (Bendito seas, Señor...)
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La recomendación de los dones
Además puede haber elementos suplementarios, como el
lavabo y incensación.
Plegaria eucarística: es el ápice de toda la celebración. En esta parte se
llega a la máxima plenitud de expresión la acción de gracias y la
alabanza. Se la ha llamado de diversas formas: plegaria eucarística,
canon, anáfora. Es una oración de bendición que consta de los siguientes
elementos:
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La acción de gracias del Prefacio
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La aclamación del Sanctus
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La epíclesis o invocación al Espíritu Santo
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El relato de la institución y la consagración
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La anámnesis o memorial
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La obligación
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Las intercesiones
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La doxología final
El
rito de comunión: forma una unidad con la plegaria eucarística, con un
esquema lineal. Consta de las siguientes partes:
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El padrenuestro
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La paz (algunos liturgistas opinan que debería
hacerse junto con el acto penitencial como signo de reconciliación que
es)
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La fracción del pan, que incluye la inmixtión
(mezcla) y el Agnus Dei
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La Comunión, con una preparación previa y oración
posterior a la comunión
d) RITO DE CONCLUSIÓN.
Tiene como objetivo el unir la celebración con la vida cotidiana. Ahora es
el momento de dar los avisos de la comunidad para la semana y las
actividades a desarrollar. Se saluda y se acaba con la bendición que puede
ser simple o solemne (con tres apartados a los que el pueblo contesta
AMEN). Tras el "Podéis ir en paz" la Asamblea se disuelve para ir a sus
ocupaciones alabando al Señor. El canto de salida, que se ha puesto de
moda, sobra.
Jesús Luengo Mena
©
Jesús Luengo Mena. 15-XI-2008
correo: jluengomena@hotmail.com