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La creación artística. La talla en madera. |
Por Juan Manuel Pulido Pérez, Tallista. |
El
proceso de elaboración de un paso o trono procesional es largo y complejo. En el
se combinan aspectos artesanales y artísticos. Los proyectos suelen nacer en
base al conocimiento del entorno, las características de la imagen, el estilo
propio de cada Hermandad, la escena en el caso de los misterios, el lugar y el
contexto artístico, las personas, la historia de la Hermandad, etc. Se orienta y
propone al cliente hasta dar con unas características básicas a partir de las
cuales desarrollar el proyecto, una primera idea.
De este conocimiento surgen diseños exclusivos,
realizados ex proceso para la Hermandad y para una imagen determinada. Esto nos
aleja de los pasos por catálogo o por serie y unido a la elaboración
completamente artesanal (sin uso de máquinas de punto) hace de nuestras
creaciones piezas únicas e irrepetibles de alto valor añadido.
Son otros factores los que influyen a la hora de hacer
un proyecto y uno fundamental es el presupuesto disponible por parte del
cliente. Suele condicionar mucho este factor y hay que ser consecuente a la hora
de dibujar para que el futuro trabajo esté acorde a las posibilidades económicas
de la Hermandad.
Tras estas primeras conversaciones comienza el proceso
creativo. Con numerosos apuntes y anotaciones que van componiendo poco a poco
los detalles del dibujo final. Se va creando una imagen mental que luego se
traslada al papel hasta llegar a una composición satisfactoria y apropiada para
cada trabajo. Esta es una fase tremendamente hermosa pero quizá la más difícil,
la creación.
Una
vez que se elabora el boceto final se acompaña con un presupuesto que compondrá
el proyecto para ser presentado a la Hermandad. Normalmente este proyecto es
votado por un órgano de decisión de la Hermandad.
Una vez aprobado el proyecto se trasladan los dibujos a
tamaño natural. Se trata de elaborar unos planos que faciliten la labor en la
fase de carpintería. En estos planos se plasmarán las dimensiones reales y las
medidas exactas y definitivas del trabajo.

Con
estos planos el carpintero puede realizar su labor de ebanistería, dando forma a
lo que se ha ido componiendo durante el proceso creativo. Se trata de darle la
primera forma a la futura obra.

Tras
la ejecución del paso en su fase de carpintería se procede a la talla del mismo.
El trabajo llega al taller en madera y es el momento de rediseñar cada pieza,
basándonos en el primer boceto pero adaptando dicha idea inicial al tamaño real.
Hojas de acanto, tulipanes, volutas y flores se engarzan y entrelazan para dar
forma al dibujo decorativo final.


Una
vez diseñados todos los dibujos a tamaño natural se comienza el proceso
artesanal de la talla. A pesar de la proliferación del uso de la máquina de
puntos (pantógrafo) en los talleres de talla ornamental, en mi taller se trabaja
de forma completamente directa y artesanal. Las únicas máquinas que intervienen
en este proceso son maquinarias de corte.

Se
señalan las zonas de corte y las que deberán ser talladas. Y de las partes
talladas cuales irán en bajo-relieve y en cuales se añadirá volumen. Una vez
trazado todo esto se utiliza una máquina de calar para eliminar las zonas que
van huecas.
Los útiles de trabajo de un tallista son las gubias,
con ellas se va a tallar la madera dando volumen al dibujo, teniendo en cuenta
los claroscuros y un corte firme y que respete el dibujo y las líneas trazadas
con anterioridad. Hay mucho tipos y secciones de gubia, cada una cumple su
misión específica y es preciso tener un buen conocimiento de estas herramientas.
Poco a poco cada pieza va tomando forma gracias a la
buena ejecución desde el primer dibujo hasta la talla de cada hoja o cada
elemento que compone el dibujo.

Se
trata de un minucioso trabajo de artesanía con el que poco a poco se va
completando la obra de arte.
En este aspecto es muy importante conocer la madera, como tratarla y cortarla,
teniendo en cuenta el sentido de la veta. Se realiza una talla en bajo relieve
profundizando en el grosor de la madera. Una vez terminadas las partes bajas se
van añadiendo piezas de diferentes grosores que completan el volumen. En estas
medidas basamos el tratamiento del claroscuro.

Cuando la pieza está terminada por su visión frontal se da la vuelta para
recantearla, se eliminan los cantos interiores, las astillas y se limpia para
que una vez concluida la pieza no quede “suciedad” y se observe el dibujo
perfecto de la talla.

Los
trabajos normalmente se van realizando por fases dependiendo de las
posibilidades económicas de las Hermandades a lo largo de varios años. Poco a
poco va tomando forma la visión definitiva, cuidando todos los detalles para
completar una buena obra de arte.

En la
ejecución de la talla tendremos en cuenta cómo será la obra una vez esté
terminada. La fase de ejecución de la talla dependerá de si el paso se va a
barnizar o por el contrario será dorado. A pesar de que siempre se realiza una
talla limpia y cuidadosa, cuando el paso va a ser barnizado hay que ser mucho
más cuidadoso y la talla tiene que ser más refinada y limpia.

Cuando
la terminación de la obra está destinada al dorado se termina la fase de talla y
se traslada el trabajo a otro taller especializado en dorado donde continúa el
proceso siempre supervisado por el tallista.

Si la
obra se va a barnizar se concluye en mi propio taller donde aplicamos un barniz
de forma artesanal. No se usan maquinarias de aplicado de barnices y dicha
aplicación se realiza a mano, con pincel y brocha, cuidando cada rincón y cada
detalle para que no queden grumos ni reboses de barniz. Esta aplicación
artesanal, cuidada y directa nos permite realzar el valor de la talla en cada
momento sin descuidar ningún aspecto. La terminación que aplicamos a la obra es
a la cera natural. Esta terminación matiza los brillos, aportando a la pieza un
brillo natural y uniforme. La terminación es un aspecto fundamental del trabajo
ya que se trata de dar el toque final y una mala elección puede suponer
depreciar la obra que tanto esfuerzo ha costado conseguir. Con esta forma de
barnizar garantizamos una obra de calidad con una terminación que le da
excelencia y aporta un alto valor añadido por su realización completamente
artesanal.

Con
esto concluye el proceso de creación de una obra de talla. Como se ha comentado
anteriormente cada trabajo tiene unas características y unas necesidades
concretas, algunos combinan piezas de bordado, orfebrería, o pequeñas imágenes,
cartelas, relieves, etc. pero en general los procesos destacados en este
artículo son los esenciales para la ejecución de un paso de Semana Santa.
FOTOS EN ESTE ARTICULO:
Las fotos son del paso del
Carmen de San Juan de Aznalfarache (Sevilla)
http://carmendesanjuan.blogspot.com/, el dorado es de los arbotantes
de la Hermandad de la Candelaria (Sevilla) y el paso barnizado de la Flagelación
de Torrevieja.
©
Juan Manuel Pulido Pérez. 26-III-2010
correo: juanmapulido@hotmail.com
http://tallistasevillano.blogspot.com/
http://es.youtube.com/watch?v=pIDHEz_azdM

concharw@gmail.com
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