Proseguimos con los atentados en contra de nuestras
corporaciones y en esta ocasión veremos los útimos atentados que se han dado en
contra de nuestras hermandades.
Los atentados en la modernidad:
Tras la Guerra Civil española, las hermandades han
tenido una época floreciente carente de "agresiones físicas", en donde el
pueblo respeta nuestras instituciones y valora nuestro patrimonio. Pero eso no
significa que no hayan habido atentados, aunque con el discurrir de los nuevos
tiempos han sido de muy distinta indole a los que hasta ahora hemos visto.
El primero de estos "antentados" del útimo tercio del
XX, es mas bien una broma de mal gusto que un atentado propiamente dicho; ya
que en 1977 la Hermandad de la Estrella recibió una llamada telefónica anónima
indicando que existia una bomba bajo el paso de palio. Al llegar a la
Catedral, se invitó a salir a los costaleros, comprobándose la inexistencia
del peligro.
Esto se podría tomar como un acto terrorista (ya que el
fin útimo es provocar temor o terror), y esta penado por la ley. Desconozco
exactamente como eran las leyes en esa época, pero hoy en día, si a un
gracioso se le ocurriera gastar una broma así, en la LEY ORGÁNICA 10/1995, de
23 de noviembre, del Código Penal (B.O.E. de 24 de noviembre) De los delitos
contra la libertad de conciencia, los sentimientos religiosos y el respeto a
los difuntos (Sección 2ª, Cap. IV, Tít. XXI, L. II):
En el Artículo 522, 1º. se estipula que "Los que por
medio de violencia, intimidación, fuerza o cualquier otro apremio ilegítimo
impidan a un miembro o miembros de una confesión religiosa practicar los actos
propios de las creencias que profesen, o asistir a los mismos." Esto
tiene pena de multa de cuatro a diez meses.
Y en el Artículo 523, se estipula que, "El que con
violencia, amenaza, tumulto o vías de hecho, impidiere, interrumpiere o
perturbare los actos, funciones, ceremonias o manifestaciones de las
confesiones religiosas inscritas en el correspondiente registro público del
Ministerio de Justicia e Interior, será castigado con la pena de prisión de
seis meses a seis años, si el hecho se ha cometido en lugar destinado al
culto, y con la de multa de cuatro a diez meses si se realiza en cualquier
otro lugar."
Así llegamos al año 2000, y a la famosa “Madrugada del pánico”. En el que se
produjo un acto terrorista que sembró el pánico en la ciudad alrededor de las
cofradías. Ahora veremos lo que pasó, pero según la versión oficial, fue el
«fruto de la histeria colectiva producida por un
delincuente que esgrimió un arma blanca». Aunque se escribió
mucho sobre el tema y se habló mucho de ello en los mentideros cofrades, esta versión
oficial se la
tragó Sevilla practicamente sin rechistar, y al parecer satisfizo a las
hermandades involucradas, ya que no se pidieron mas cuentas a la autoridad
competente.
De echo, parece ser que la versión oficial no fue lo que pasó, al
menos que el delincuente aqui referido por la autoridad tuviera el don de la
bilocación (o inventemos una palabra, multilocación),
ya que parece ser en distintos puntos de la ciudad y al mismo tiempo se
sucedieron las escenas de pánico con las carreras del público.
En una serie de artículos del periodista Juan Miguel
Vega titulados "Los agujeros negros de la Madrugá" publicado por el Diario "El
Mundo" entre el 2 de Enero y el 13 de Febrero del 2005, se nos cuenta con
detenimiento los acontecimientos que ocurrieron en la desgraciada famosa
madrugada del 2000, en el que el periodista ha realizado una extrensa
investigación. Este periodista también publicó en el 2007, un libro titulado
"La Madrugá", en la que el autor novela los hechos ocurridos en la madrugada
del 21 de abril de la Semana Santa de 2000, y plantea las diferentes hipótesis
que se han barajado desde ese día acerca del por qué de este incidente.
Según Juan Miguel Vega, al parecer todo comenzó a las 5:15 de la
madrugada, justo cuando las seis cofradías que procesionan esa noche se
concentraban cerca de la Carrera Oficial. "El Cristo de la Esperanza de
Triana entraba en la Campana, el Silencio discurría por el Duque camino de su
entrada; Los Gitanos bajaba por Javier Lasso de la Vega buscando el Duque; la
Macarena se desplegaba entre la calle Cuna y la Catedral; el Gran Poder, entre
el Museo y el Arenal, y el Calvario discurría íntegramente por la carrera
oficial".

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Las avalanchas humanas afectaron a todas las
hermandades, y se dieron escenas de pánico y carreras del público en la calle
O'Donnell por donde estaba la Esperanza de Triana; el la Plaza del Duque,
donde estaba el Silencio; Amor de Dios, donde estaba el Gran Poder; Javier
Lasso de la Vega, por donde estaban los Gitanos; en la calle Cuna, donde
estaba la Macarena y, en la carrera oficial que estaba el Calvario también de
dieron tumultos. Tambien hubo carreras por San Eloy, Laraña, Sor Angela de la
Cruz, la calle Gravina, Bailén, Puerta de Jerez y en el Postigo, y
siempre en dirección hacia la carrera oficial.
La autoridad competente sigue insistiendo que las
carreras se dieron en forma radial hacia fuera, mientras que todos los
testigos presenciales aseguran que todas las carreras iban en dirección
Campana, es decir, en la dirección opuesta.
Obviamente se sale de toda lógica que el pueblo
sevillano que ha sabido vivir una bulla con una experiencia de siglos, de
repente, como si estuvieran todos poseidos empezaran a correr a la vez en
distintos puntos de la ciudad hacia una misma dirección como atraidos por un
imán gigante. La versión oficial con el drogadicto con el
cuchillo pasaría si hubiese ocurrido como echo aislado, pero el que se diera
en distintos lugares a la vez, demuestra que claramente fue un acto
premeditado y organizado en el que había numerosas personas involucradas.
En todas las cofradías de negro (Calvario, Gran Poder
y Silencio) se vió un nazareno sin cirio rompiendo la disciplina de la fila, y
que no respondió a las llamadas al orden de ninguno de los diputados de tramo
que lo vieron. Otros testigos oculares vieron dos motocicletas saliendo de
diferentes portales de edificios y atravesando los tramos de nazarenos en los
cortejos del Gran Poder y El Calvario; y uno de los que iban en las
motocicletas comentaba a través del móvil que «había llegado el momento». Poco
después se sucedieron las escenas de pánico.
Hay gente que hablo de haber escuchado disparos, y un
joven declaró a la prensa sobre la existencia de un nazareno que iba armado
por la zona del Arenal y que llegó a amenazarlo con una pistola. También la
autoridad mencinó una explosión de una tubería de agua, cosa se demostró no
ser cierto.
Según la Cruz Roja, el saldo final fueron mas de 200
heridos de diversa consideración, desde pequeñas contunciones a paros
cardíacos y fracturas oseas; y la versión de la policía menciona que los
heridos apenas superaba el centenar.
La pregunta que sigue hoy en día sin respuesta es quien fueron los
perpetradores de este atentado contra la Semana Santa sevillana y el pueblo de
Sevilla en general, y porqué. Los echos podían haber terminado en tragedia, y
quizá porque el Señor de Sevilla y su madre la del San Gil estaban en la
calle, no llegaron a mayores.
Se habló de activistas separatistas vascos, de un grupo de
gamberros de familias bien, de sectas satánicas, de musulmanes reivindicando
Al-Andalus, de juegos de rol inspirados en la película de Mateo Gil "Nadie
conoce a nadie", que se había estrenado poco antes, y de estar involucrada la
propia policía local.
La verdad es que comparando toda la información que
esta fuera y al acceso de todo el mundo, uno no acaba por marvillarse y pensar
que todo este feo asunto (y la falta de resolución del mismo) huele a
chamusquina y hay demasiados intereses ocultos, donde no hay deseo de que se
resuelvan y salgan a la luz.
Destacada es la mala y escasa actuación policial, que
se demuestra en las declaraciones del entonces delegado municipal de Seguridad
Ciudadana, José Gallardo, que cuenta que no se investigaran las llamadas que
antes de la Semana Santa se recibieron en algunos medios -procedentes de
Madrid y Málaga- en las que anóminos advertían de que algo podía ocurrir en la
Madrugada.
También es mencionable que antes de la Seman Santa, la
Policía Local estaba de huelga, y una persona que se mantiene en el anonimato,
declaraba a "El Mundo de Andalucía" que «Todos sabemos quiénes lo hicieron,
pero no podemos demostrarlo. Recuerdo que antes de Semana Santa hubo
manifestaciones en las que se gritaba: 'Alcalde estás ciego, te vas a enterar
de la que te vamos a armar'».
Manuel Rivera, delegado de la Madrugada en el año 2000,
en una entrevista a ABC, declaraba: "Ese mismo año no me pude reunir
previamente con la Policía Nacional para hablar sobre los puntos problemáticos
de la Madrugada como en ocasiones anteriores. Me fueron dando largas hasta que
no se pudo organizar ese encuentro". Rivera también declara que "hay
que tener en cuenta que aquel año había bastantes divisiones en el seno de la
Policía Nacional, mientras que la Local se encontraba en huelga". En el
informe de la Gobernación se especificaba que el número de operarios que
estuvieron activos aquella noche fue superior a 180, mientras el señor Rivera
comenta que tras los primeros tumultos se dirigió a la Campana en busca del
responsable policial que aquella noche se encontraba de servicio en el
palquillo, y éste le informa que el dispositivo policial está formado por 46
personas. 46 policias para mantener el orden entre miles de personas en
toda Sevilla !!!!!
Entre otros factores y con referencia a la
investigación, hay que mencionar el dossier de más 600 folios que contiene las
diligencias previas realizadas en los meses posteriores por el Juzgado de
Instrucción, cuyo resultado fue inconcluyente, y que el juez Francisco Molina
Crespo, juez de instrucción número 4, le dió carpetazo y cerró el caso por
«inexistencia de un factor desencadenante conocido».
La prensa contó las irregularidades de la
investigación; primero, la insistencia de la Policia Nacional tras la
"minuciosa investigación" que duró dos meses, en mantener que el joven con el
cuchicho provoco la primera avalanca humana --que era lo que se dijo desde el
principio-- y que esta se extendió desde la Campana hacia todos los puntos
como un dominó (cuando ya hemos visto que la dirección es al contrario). Es
decir que tras dos meses de investigación no se aportaron nuevos datos.
Otra cosa que comenta Juan Miguel Vega es el "afán por
desautorizar a todos los testigos", en el que de los únicos 59 heridos (de los
mas de 200) que se tomaron declaración, al parecer vieron cosas que no eran e
imaginaron disparos confundidos con caidas de sillas etc. Los mas importantes
testigos como Manuel Rivera, delegado de la Madrugada de ese año, nunca fue
llamado a declarar, ni cuando este cofrade que empezó a investigar por su
cuenta recibió numerosos anónimos e incluso amenazas de muerte para que cesara
su investigación.
Entre los testigos que se desacreditaron estuvieron los
medios de comunicación, concretamente a la radío, de contribuir a propalar el
pánico difundiendo que «alguien estaba realizando disparos», cuando en verdad
nadie dijo nada asi, sino que por ejemplo el periodista Agustín Navarro, lo
que en veradad hizo es contar lo que oía decir a la gente que huía en masa.
Agustín Navarro tampoco fue llamado a declarar cuando fue un testigo acular
que vio a la gente huir en dirección de Sierpes hacia la Campana (obviamente
al contrario de la versión oficial).
Un año y medio después de ya estar cerrada la
investigación, salió un libro (que no he podido encontrar su título o autor),
en el que el autor apuntaba directamente a la
Policía Local de Sevilla como instigadora de los actos que acabaron
con decenas de personas heridas; y sostenía que algunos altos cargos de la
Policía Local se propusieron demostrar que la seguridad en Sevilla en general,
y la seguridad en Sevilla durante grandes acontecimientos (como la Semana
Santa) en particular, era absolutamente precaria. En los ya mencionados
artículos de Juan Miguel Vega, comenta que en el libro se citaba: «Como
no tengo nada que hacer, me dediqué pacientemente a investigar por mi cuenta y
conseguí llegar a donde me proponía. Hablé con ellos. Con los autores del
proyecto y con los que lo habían llevado a cabo. Estaban asustados. Se les fue
de las manos. Estoy seguro que éstos no lo harán más».
El autor se pensó dos veces estas declaraciones, y rogó
al redactor de aquel libro que no la incluyera. Pero el libro ya estaba en la
calle. El libro se retiró del mercado, se reimprimió, pero ya sin las
declaraciones mas comprometidas.
La verdad nunca se sabrá, hay demasidos intereses
politicos, y todo acabara como una leyenda mas de la Semana Santa de
Sevilla.... pero recuerden, los que planearon la Madrugada del 2000, los que
la ejecutaron, siguen entre nosotros anónimos viendo cofradías.
Tras el susto de la madrugada del 2000, ese mismo año el mundo de las
cofradías recibió otra agresión, y esta vez vino de forma cinematográfica. En
mayo de ese año se estrenó la película norteamericana Misión Imposible II, y
el 7 de Julio --San Fermín-- se estrenó en España. Y digo bien San Fermín,
porque los autores de la pelicula, metieron en la coctelera cinematográfica la
Semana Santa de Sevilla, las Fallas de Valencia y los Sanfermines. En la
pelicula, que deja mucho que desear, al comienzo aparecen unas imágenes
evocadoras de Sevilla en su Semana Santa, en las que a parte de nazarenos,
falleras y jóvenes ataviados de blanco con el tradicional pañuelo rojo, la
escena concluye con la cremá de un paso de Semana Santa con los gritos
de alegría del público asistente. Esto lógicamente produjo reacciones en el
mundo de las hermandades sevillanas, y mas de uno se rajó las vestiduras
públicamente, y traspasó a la palestra nacional por el total desconocimiento
de los autores de la película de nuestras tradiciones... Pero ya me diran
ustedes que se puede esperar del director John Woo, nacido en China y criado
en Hong Kong y, de los creadores de la historia, Ronald D. Moore y Brannon
Braga, que se han destacado principalmente por escribir episodios para las
series de Ciencia Ficción televisivas Star Trek y Galactica. Ummm... ciencia
ficción o surrealismo.
La siguiente agresión contra nuestras hermandades se dió en el 2002, con el
video juego "Matanza cofrade". Este juego, formaba parte del disco
"Registro de Penados y Rebeldes" del grupo de rock sevillano “Narco” como
pista interactiva del mismo.
Era un juego bastante cutre en realización (según
cuentan los que lo han experimentado), y que contaba con tres niveles: "La
Cofradía de las Tinieblas", "La Reina de los Condenados" y "El Hereje". El
objetivo del juego era matar al mayor número de cofrades vestidos de Domingo
de Ramos (con chaqueta, corbata y medalla de hermandad al cuello), y señoritas
vestidas de "Jueves Santo", es decir de mantilla; y los cofrades se comportan
como zombies debido al efecto de los vapores del “incienso radioactivo”.
Hasta ahi, a parte del mal gusto, se podría considerar
que tienen una buena dosis de guasa sevillana, en el parámetro de no dejar
títere con cabeza y reirnos de nosotros mismos. Pero el problema es que este
videojuego usaba como fondo el transito por las calles sevillanas en su
estación de penitencia de las hermandades del Gran Poder, Macarena y San
Bernardo. Y al incluir esas imágenes incurrían en contra del Artículo 525 del
Código Penal Español, que dice textualmente:
1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para
ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan
públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento,
escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también
públicamente, a quienes los profesan o practican.
Pero no solo eso, sino que también atentaba contra los
delitos relativos a la propiedad industrial; ya que las imágenes del Gran
Poder y la Macarena estan registradas como marcas, y en el Artículo 273 del
Código Penal Español, se registra que:
1. Será castigado con la pena de prisión de
seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses el que, con fines
industriales o comerciales, sin consentimiento del titular de una
patente o modelo de utilidad y con conocimiento de su registro,
fabrique, importe, posea, utilice, ofrezca o introduzca en el comercio
objetos amparados por tales derechos.
2. Las mismas penas se impondrán al que, de igual
manera, y para los citados fines, utilice u ofrezca la utilización de un
procedimiento objeto de una patente, o posea, ofrezca, introduzca en el
comercio, o utilice el producto directamente obtenido por el
procedimiento patentado.
3. Será castigado con las mismas penas el que
realice cualquiera de los actos tipificados en el párrafo primero de
este artículo concurriendo iguales circunstancias en relación con
objetos amparados en favor de tercero por un modelo o dibujo industrial
o artístico o topografía de un producto semiconductor.
Las hermandades sevillanas afectadas denunciaron el
caso ante la Policía Nacional y la Guardia Civil que actuaron de inmediato. Se
cerró la página web en la que se ofrecía en versión Demo por ser
“ofensivo para la Semana Santa de Sevilla”, y hubo una incautación cautelar de
todos los discos del grupo “Narco” bajo título “Registro de penados y
rebeldes”, que volvieron al mercado sin la pista interactiva.
El 30 de Septiembre del 2005, en el Juzgado de lo
Penal número 4 de Sevilla se dictó sentencia 'in voce' y absolvió al joven
informático de Utrera J.C.C.S., autor del videojuego "Matanza Cofrade" de los
delitos contra los sentimientos religiosos y contra la propiedad industrial,
tras pedir disculpas a las hermandades y retirarse las acusaciones; librandose
del año de cárcel y una multa total de 7.920 euros que pesaban sobre el.
Al final, todo quedó en agua de borrajas, o como diría mi
abuela todo fue "peer en botija de barro para retumbar"; que al fin y a al
cabo es lo que hizo otro informático, bajo el sobrenombre de "Dakuro Tenshi"
en el 2004, cuando creo el video juego "Matanza Cofrade 2" en «homenaje» al
creador de la primera versión.
En esta versión que se abre con un paso de palio
irreconocible en medio de una bulla bajo los sones break beat de «Cristo en la
Alcazaba», se escucha un capataz «¡Izquierda alante, derecha atrás!». En esta
nueva versión se han suplantado los titulares de las hermandades por aviones,
donde el jugador maneja un F-22 Raptor que tiene que luchar contra enemigos
camuflados bajo los nombres de 'Nazarenos', 'Juan Pablo II', 'Hermano Mayor',
'Cristoman', 'Obispo', 'Mini Nazareno', 'Super Cristo', 'Procesiones' y "la
Incognita" como ser supremo que controla a los supuestos cofrades. Un combate
en toda regla que sigue con más nazarenos, imágenes de Cristo crucificado,
obispos, una Virgen -llamada en el juego «la Virgen de la Concha»- y pasos de
palio.
Esto esta claro que su única intención fue fomentar
la polémica y no ha tenido mas trascendencia que los 15 minutos de fama de su
anónimo autor.
El último de estos atentados corresponde a las pintadas que aparecieron en
Noviembre del 2007 sobre el retablo cerámico de la Virgen Macarena que se
encuentra en la fachada del templo en la calle San Luis; y que en rojo
apareció la leyenda «Queipo de Llano, asesino». Además estos vándalos
lanzaron al atrio de la basílica una bandera constitucional parcialmente
quemada con la leyenda: «Muerte al Rey», así como tres globos de colores rojo,
amarillo y morado, llenos de pintura roja.
Por lo visto, la razón de estos actos es por
encontrarse enterrado en la basílica Macarena el
General Queipo de Llano, hijo adoptivo de Sevilla y que estuvo muy
vinculado con la hermandad de la Macarena, de la que promovió la construcción
de su basílica y fue nombrado Hermano Mayor Honorario en 1937, al igual que en
otras numerosas hermandades.
Todo esto no es mas que un acto de supina estupidez
de los agresores, que no se entaran que las hermandades no piden la filiación
política a sus hermanos, ni les importan si son del Sevilla o el Betis, o si
son omnivoros o vegetarianos, o si comen carne los viernes.
© Concha
R. Worth. 17- VII- 2008
correo:
concharw@gmail.com