Los
sevillanos, cuando pensamos en las Navidades ponemos nuestra mente,
iniciamos nuestro espiritu navideño, cuando se acaba la Octava de la
Inmaculada; belenes hay por doquier, el centro comercial se engalana de
luces y cintas brillanes de colores y una "niebla sevillana" se expande
por los puntos mas concurridos envolviendonos en su aroma a castañas
asadas. Los mas pequeños viven con anticipación la noche de la ilusión,
caritas pegadas a escaparates, y colas interminables para dar la carta a
tu rey mago preferido, y para visitar esas recreaciones de la mas
pequeña de las ciudades de Judea donde hace 2000 años nació el Salvador.
Noches de fiestas con 12 campanadas, ubas en familia, cava, besos,
abrazos y mantecados... Estas son nuestras experiencias, nuestras
vivencias que se transmitirán de mayores a menores, con pandertas y
zambombas, con Misas del Gallo y bendiciones "Urbi et Orbi". Porque
nuestra Navidad, entrañablemente familiar es fundamentalmente religiosa,
no digo que no se nos esté "descafeinando" con el espiritu comercial que
adquiere cada dia mas y mas, pero todavía en la mayoría de nuestras
familias no se ha perdido la estrella a seguir. Las Navidades se inician
con un evento religioso y terminan con otro, la Epifanía, porque lo que
aquí se está celebrando es el nacimiento de El Mesias.
Pero no en
todas partes es igual, desde las lejanas tierras de occidente no
llegaron tres sabios siguiendo una estrella que anunciaba un prodijio,
sino un señor barrigón, sonrisa bonachona y traje rojo, ho, ho ho, que
se va extendiendo como una plaga en el mundo mediterraneo.
Desde estas
tierras con un solo "rey", Santa Claus, San Nicolas, Rey Wenceslao o
como lo quieran llamar, escribe esta sevillana para contarle las Pascuas
desde el otro lado de la moneda... Las Navidades o Christmas, ya ni lo
son, aunque sigan iniciando esta estación del año con el nombre de
Cristo.
Una familia media americana, en Connecticut, Los Angeles o New York,
probablemente iniciaran su estación de Navidad justo después de
Thanksgiven (que es la fiesta en la cual todo hijo de vecino come pavo
conmemorando a los primeros peregrinos de las colonias del norte que
fueron salvados por los indios de morir de hambre --esto daria para
mucho que hablar, pero me saldria del tema, asi que lo dejaremos para
futuros artículos--). Thanksgiven, es una fiesta movil que cae en
jueves, --como el Corpus, el Jueves Santo, y dia de la Ascención-- el
ultimo jueves del mes de Noviembre. Este americano medio, después de
atiborrarse de pavo, pan de maiz y salsa de cramberry, pondría su
arbolito, natural o artificial, y llenaría su casa de luces en el
tejado, entrada y arbustos; dandole las pascuas a su vecino que pensará
que por un mes se ha mudado a Las Vegas. Ese mismo americano medio, que
con su anuncio luminoso está diciendo aquí vive una familia cristiana
probalemente antes de que se acabe el día de Navidad, en la basura,
junto con cientos de cartones de cajas de regalos, papeles arrugados y
lazos, pondrá su arbol de Navidad, porque para esta familia las
navidades se han terminado, cuando en verdad acaban de empezar y faltan
aún 12 dias para que finalicen. Lo que era una fiesta de luces se torna
en oscuridad, la Luz del Mundo ha nacido y solo unos cuantos siguen
alumbrandolo, con suerte encontrarás casas con árboles iluminados en su
ventanas hasta Nochevieja, pero muy pocos hasta Epifanía.
La Navidad
se ha desacralizado, en peliculas que hablan del espíritu de la Navidad
para nada mencionan el echo fundamental y la razón de ella. Es una
fiesta de compra-venta, la gente hace un esfuerzo y saca su cara de
buena gente, los buenos sentimientos y compasión que están escondidos el
resto del año. Se agasajan los unos a otros y se preocupan del hambre de
los pobres, organizan bancos de comida, regalos para los necesitados...
y el resto del año, que les den por... porque por lo visto esa pobre
gente solo debe de comer una vez al año, que no hace daño. Claro que hay
ecepciones, no solo malvados en la pelicula, también hay organizaciones
que se preocupan de ellos todo el año, como San Vicente de Paul, de la
que doy fe lo hacen en mi parroquia.
Otra
cuestión a mencionar sobre las "navidades americanas" es lo demencial
que se ha vuelto este pais a la hora de no "molestar a nadie" y decir
todo políticamente correcto; todos los dias te salen en el periodico
noticias sobre la prohibición de oficialmente felicitar las navidades en
organismos oficiales, colegios, empresas etc, pues como hay muchos
credos, la gente se ofende si le felicitas las pascuas y no es un
cristiano. Pero eso da para tela marinera, y aqui nos estamos alargando.
Todavía con
casi dos semanas de navidades por delante, mi familia (y la mayoria de
las familias católicas de américa) seguiremos celebrando el nacimiento
del niño Jesús, comeremos ubas, y mis niños dejarán sus zapatos para que
se los llenen de caramelos... y uno reflexionando, piensa, que después
de Navidad que es lo que hará Santa en su casa del polo norte,
probablenete cojerá un papel y empezará a escribir, no unas memorias de
lo acaecido o en su diario, que eso es muy americano, sino que empezará
una carta diciendo: Queridos Reyes Magos...