Sin
embargo, ahora todo queda como en un sueño surrealista, ¿tanto hemos cambiado?,
resulta difícil ver esos niños fabricando pasos con lo primero que encuentran,
resulta difícil ver esos zaguanes que se convertían en "priostías infantiles"
por unos días, no veo la ilusión de pasear por su calle ó por su barrio el paso
con la cruz hecho con sus propias manos, en fin no veo lo que siempre fue el
pasito de Cruz de Mayo de los niños de Sevilla, no lo veo ó al menos resulta
difícil encontrarlo.
Ahora,
sin embargo, las hermandades son las que organizan los pasos de las Cruces de
Mayo como si fuera una procesión más de la corporación, realizan canastillas
talladas ó doradas de coste elevado y hecho por profesionales, contratan bandas
juveniles, los costaleros no son niños sino jóvenes ya creciditos que en algunas
ocasiones incluso salen de costaleros en los pasos "de verdad" de la hermandad
(algo que he podido comprobar), e incluso realizan la salida desde la propia
capilla ó templo de la corporación. En fin la monopolización por parte de las
hermandades de algo que siempre fue de los niños, ¿y los niños donde están?,
pues los pocos que acuden salen en el cortejo organizados por la hermandad y
poco más.
Por
haber, hay hasta quienes informan en algunos casos de la "salida procesional"
(tremendo error semántico) de tal ó cual cruz de mayo de hermandad, con
información de flores, bandas, recorrido, horario y hasta "lugar recomendado".
Esto es una auténtica barbaridad que no se entiende sino es porque desde los
propios ámbitos oficiales se le está dando cierta "oficialidad" a este auténtico
despropósito cofradiero. Las mismas hermandades son culpables por solapar lo que
es propio de niños y no de grupos jóvenes, los cofrades por aceptar algo tan
absurdo, las webs cofrades por seguir el juego y también desde el Arzobispado
que con la aceptación de la entrada en la Catedral de una Cruz de Mayo ha dado
carta de naturaleza a todo este embrollo, pase que el Sr. Arzobispo no esté muy
enterado del tema por no ser de aquí pero ¿y sus asesores sevillanos?, ¿no saben
lo que ha sido y debería seguir siendo un pasito de cruz de mayo en Sevilla?.
Desde
luego, se puede decir que para la imagen exterior de las hermandades, esto si
que es jugar a los pasitos, esto si que es desnaturalizar algo que es de niños,
hecho por niños y que siempre ha sido para los niños. Nos estamos volviendo
locos y todo se está desmadrando de una manera absolutamente incomprensible que
podría llegar a significar un deterioro que de cara al futuro puede denostar muy
mucho a nuestras corporaciones.
Las
hermandades tienen una serie de fundamentos mucho más allá de su ó sus
procesiones, las actividades sociales, culturales y de formación cristianas son
base y cimiento de la hermandad moderna y la procesión anual es el acto público
de evangelización cristiana, pero lo que se está haciendo con los "pasitos" de
cruz de mayo no tiene sentido, eso no es una procesión, recordemos que es una
especie de juego que siempre han hecho los niños y que veíamos con agrado porque
era como fomentar la cantera de futuro de nuestras hermandades, sonreíamos
cuando se nos cruzaban en plena calle, echábamos unas monedas para ayudarles a
que siguieran en ello, era algo habitual en la decoración urbana del Mayo
Mariano y todo ello mientras caminábamos en busca de una Procesión (ahora sí) de
Gloria porque en Mayo las procesiones que hay que ver son las de Gloria porque
son las únicas a las que de verdad se las puede llamar con dicho adjetivo.
Dejad que
los niños sean niños, dejad que los niños jueguen, no usurpemos lo que es propio
de niños, dejemos que jueguen al toro, a la piola y a los pasitos de cruz de
mayo. Que las hermandades tienen mucho que hacer en la sociedad actual como para
ponerse a jugar a los "pasitos". Claro que si el nivel de nuestros miembros de
junta fuera alto no se habría llegado a esto pero visto lo que hay… nos podemos
echar a temblar, ¿qué será lo próximo que inventen?.
©
Francisco
Javier Parrado Lira. Sevilla.
28- V- 2003
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