Ayer fue el Diario de Sevilla, hoy es el Correo de Andalucía.
Que curiosos somos los cofrades. La vida, la vida a secas, y la vida cofrade,
no deja de sorprenderte cada día, supongo que eso será lo que la hace tan
especial. Vuelvo a leer hoy en la prensa escrita, algo que ya leí en esa misma
prensa pero en otras paginas el Domingo pasado. Un S.O.S, un llamamiento, una
advertencia...en torno a una pagina web que atraviesa dificultades. Debe ser
bonito contar con compañeros ¿de profesión? tan solidarios que lanzan a los
cuatro vientos esos mensajes de subsistencia. Pero por fortuna, cada vez son
menos los que leyendo esas cosas, se hacen con el papel de periódico una venda
ocular. La vida de las paginas web en la Red, es corta, a la par que intensa y
yo diría que fructífera. Es licito pretender hacer de una web un medio de vida,
pero no a costa de que resulten olvidados quienes hace de esto un sacrificio de
tiempo, dinero y esfuerzo constante. Lo que empezó siendo casi un juego, ha
tornado hoy en un buen puñado de paginas íntegras, bien hechas, con
conocimiento, no exentas de técnica, con actualidad y cercanía. Si, he dicho un
puñado: NO ES SOLO UNA. Lo que ocurre es que cuando un medio profesional se
cierra, se unen filas porque se apaga una voz, pero no puede decirse lo mismo de
una iniciativa puramente personal encomiable en sus orígenes, que
incomprensiblemente dio paso a extrañas aspiraciones de medio de comunicación,
de poderoso icono mediático, llegando al sensacionalismo, con ansias de ser
únicos y superiores. Y parece ser que la cosa ha calado porque el corporativismo
"inter pares" (?) pregona mensajes de ayuda, de salvemos la pasión.
Todo llega, y a la hora de la verdad, encuentras que las cosas
son lo que siempre han sido, y en las hermandades la entrega y el trabajo
callado esta ahí y permanece, mientras que quienes persiguen otra cosa, apenas
gozan de una efímera gloria que termina extinguiéndose.
Además es curioso que quienes emiten las proclamas salvíficas,
emplean este medio para recorrer todas y cada una de las paginas (no solo una),
buenas paginas personales sevillanas de Internet, en busca de esa informacion
que tienen cómodamente, sin patear calles, sin levantar teléfonos. Miren, les
puedo hacer hasta un "pograma". Puede Ud. comenzar por verse en "Foro
Abierto" la información de las procesiones de Gloria de este próximo
domingo. Si quiere no necesita ir con cámara, puede ver las fotos media hora
después de la salida, y compararlas con las del año pasado, en "La Sevilla
que no Vemos", y de paso, eche un vistazo a la actualidad del día hecha
crónica. Si quiere seguir con las Glorias, pase por "Rafaes", donde tiene
amplios datos de las corporaciones y muy buenas fotos. ¿de vuelta a la
penitencia? Sin problemas, en "El Capillita" tienen las noticias al dia
con sus cultos y actos. ¿Necesita datos de alguna hermandad de penitencia? Los
que quiera en "Semana Santa en Sevilla", o "La Gubia y el Tas" y hasta
con fotos de cada una en "TarraCofrade". Puede incluso que quiera conocer
el estado de opinión de algunos temas, por lo que ira al Foro de esta misma web,
y tendrá que echar un ratito en leer los casi doscientos mensajes que cada día
dejan allí los cofrades. Vaya, ha visto que se ha restaurado la antigua imagen
de la O, pues decide ampliar su información en la pagina no oficial de la
Hermandad....y así podría seguir un rato, no sin recordarle que en la
mayoría de las hermandades donde encuentra buena información y al día, aparece
tras su web un cofrade anónimo que le echa las horas que no tiene.
Los que hacen posible esa información, ese reportaje, esa
difusión, no tienen patrocinios, ni tienen campañas de apoyo, no ofertan premios
ni viajes, no ven reconocida su labor, y ¿saben? no les importa, pero se quedan
perplejos de ver como el mundo gira en torno a una sola pagina web, que no es
mas que una parte de este moderno pero interesante mundo tecnológico que ha
llegado también a la Semana Santa.
Es injusto, mas no sorprendente. Supongo que todo seguirá
igual. Gracias por olvidarse de tantas paginas, que es olvidarse de otras tantas
personas. Pero treinta monedas no van a cambiar la realidad en la que quienes no
la ponen de manifiesto son los únicos y auténticos engañados.
©
Ricardo J. Calvo León. Sevilla.
23- II- 2003
e-mail:
ricardojcl@yahoo.es