De la
conservación de la
imaginería polícroma
(publicado por primera vez en
UltimoTramo.com el 11/10/02)
No se pueden tratar de conservar las obras
de arte sin conocer que son y que representan. Este conocimiento no hará sino
ponernos en el camino correcto en lo que se refiere a la conservación de nuestro
patrimonio.
Son múltiples y de diversos tipos los agentes de deterioro
que contribuyen a la destrucción de nuestras obras de arte. Podríamos hablar de
un envejecimiento natural de los materiales que componen la pieza y de causas
ajenas a la obra de arte, como son:
- Agentes bióticos: microorganismos, invertebrados y
vertebrados (aves, roedores)
- Agentes abióticos: microclima, polución, etc.
- Agentes antrópicos: son los producidos por mano del hombre.
- Agentes fortuitos: fuegos, inundaciones, etc.
- Agentes mecánicos: principalmente los golpes.
La materia prima más utilizada en la
imaginería polícroma es la madera, pudiendo ser esta de ébano, pino, roble,
cedro, ciprés, etc. Tanto la madera como la preparación y la policromía pueden
ser afectados por varios tipos de agentes bióticos:
- Las bacterias, que alteran el aspecto externo de las
obras.
- Los hongos de pudrición o xilófagos. Se reproducen a temperaturas que
oscilan entre los 20º y 25º y con una humedad entre el 20% y el 30%. Existen
tres tipos fundamentales: El hongo blanco o fibroso, el pardo o cúbico y el
conocido como hongo blando.
- Los insectos larvarios o coleópteros: los principales son los carambidos
(carcoma grande), la polilla y la carcoma. En temperaturas en torno a los
22º/23º y con humedades superiores al 50% se encuentran con unas condiciones
idóneas para su supervivencia.
- Los isópteros o termitas.
- Las deyecciones de las aves.
La foto degradación, debida a la acción de
la radiación ultravioleta, y la lluvia son otros factores importantes cuando
hablamos de la degradación de los materiales en la imaginería polícroma. Esta
última puede provocar el oscurecimiento de la madera o la hinchazón de las
distintas capas de preparación de la policromía.
La madera presenta varios inconvenientes inherentes al propio
material. Actúa a modo de esponja, absorbiendo y eliminando humedad, con el
consiguiente proceso de contracción y dilatación de la materia. Es, además, un
material muy inflamable, si bien el proceso de destrucción de la madera por
parte del fuego es relativamente lento.
Manipulaciones para el culto.
Recomendaciones.
1- Resulta conveniente el uso de guantes de algodón a la
hora de manipular la imagen.
2- En el caso de que exista un camarín, este debe ser limpiado con un
aspirador.
3- Nunca utilizar paños ni frotar. Llegado el caso es preferible tamponar que
frotar.
4- Usar, para los desplazamientos de la imagen, un carrito o peana con ruedas.
En caso de no contar con estos elementos, tener especial cuidado con correas,
anillos, botones, de manera que podamos evitar el roce de estos elementos con
la imagen, pues podemos provocar desprendimientos en la policromia entre otros
daños.
5- Nunca utilizar ningún tipo de sustancia.
6- Los plumeros o las brochas de pelo suave son ideales retirar el polvo de la
imagen una vez cada dos semanas. No pasar por las zonas en las que se aprecien
lagunas de policromía o levantamientos.
7- Debemos mantener a la imagen fuera del alcance de la luz solar directa, así
como de la excesiva cercanía a las velas.
8- Evitar los alfilerazos a la hora del vestir por medio del caucho o el
cuero, disponiéndolo sobre la imagen.
9- Tener especial precaución con el uso de Rosarios, pendientes, etc.
10- No modificar el ambiente y evitar las humedades. Las condiciones ideales
para la conservación de la imaginería polícroma oscilan entre los 18º/20º de
temperatura, con una humedad del 60% al 75%.
11- Hacer un seguimiento periódico del estado de la imagen, a ser posible,
llevado a cabo por un especialista.
<<< Previo
||
Siguiente >>>