De la
conservación de los objetos de orfebrería
(publicado por primera vez en
UltimoTramo.com el 26/10/02)
Los objetos de orfebrería son de una
utilización continua, por lo que hay que seguir unos criterios básicos de
manipulación. Es conveniente utilizar guantes de algodón o de polietileno o
silicona. Esto evitará el contacto de la pieza con el sudor, que podría dañar
los baños de metales nobles que posean las piezas.
Estos objetos suelen estar constituidos por láminas, lo cual
es susceptible de deformaciones por impacto. También hay que evitar el cimbreo,
que puede dañar a las soldaduras. No es conveniente rozarlos con superficies
sucias ni hacinarlos a la hora del almacenaje.
El proceso de limpieza
- No se puede llevar a cabo de manera arbitraria, sino que
hay que caracterizar el tratamiento segun el material que estemos manipulando.
La plata es tierna y puede tener superpuesta una capa de dorado, que resulta
también muy delicado, al igual que el oro. La plata puede estar unida a otros
materiales que requieran otros tratamientos. Habria que respetar
escrupulosamente las zonas de unión de los materiales.
- La plata suele tener un brillo muy especial. No hay que dejarla de un
limpio deslumbrante. Hay que evitar la limpieza periódica con los
emblanquecidos de los talleres de joyería.
- Las navetas contienen grasas resinosas, los incensarios restos
carbonizados. Los cuidados deben ser sensatos y detallistas.
- La limpieza con productos industriales es lo más común. Las fórmulas
caseras (amoniaco, alcohol con bicarbonato, aguas, talco) también valen,
pero utilizando siempre el sentido común.
- Normalmente se limpia solo lo que vemos, sin embargo hay que limpiarlo
todo. No tiene por qué ser de una vez. Los cuidados tiene que ser continuos,
limpiando todos los recovecos.
Una vez desengrasada la pieza hay que lavarla y secarla bien:
- Polvos y arenas: utilizar aspiradores, secadores, pinceles, brochas,
paños suaves en el caso de que se trate de polvo en pocas cantidades.
- Oxidaciones densas: productos comerciales que no sean electrolíticos. El
producto se aplicará sobre el paño y se utilizará para dejar pulcras las
zonas de cincelado.
- Suciedad ligera: el bicarbonato disuelto en alcohol resulta bastante
efectivo. Si se puede se debe utilizar el método de inmersión, utilizando
baños de agua desmineralizada con detergentes neutros y amoniaco al 1%.
- Cera: para eliminar los restos de cera bastará con aplicar calor a la
pieza, siendo preferible el uso de decapadores o secadores de aire caliente
al del soplete convencional.
Embalaje y almacenaje
Es imprescindible prescindir del
hacinamiento de las piezas, así como evitar que las piezas choquen entre si
debido al amontonamiento de las mismas.
Es cuestión de buscar las formas de exposición correctas. Hay
que evitar el contacto directo de metal con metal. Para ello es conveniente
utilizar fundas plásticas en las sujeciones. El metacrilato es un material que
da mucho juego en este aspecto.
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