
Manigueta: Especie de
trabajadera externa del paso de manera simbolica, y que no todos los pasos las
llevan. Junto a ellas van los manigueteros.
Maniguetero: Escolta
simbólica del paso en número de cuatro, en la que va un nazareno con
antifaz pero sin capirote acompañando al paso. En algunas
ocasiones los manigueteros van con una
indumentaria de distinto color y fábrica que el resto de los nazarenos, como los
del Silencio o de la Virgen de
Pasión; los primeros con terciopelo morado y los
segundos con terciopelo blanco.
Manto:
Vestidura de la virgenes normalmente de terciopelo bordado, aunque pueden ser de
seda, tisu o malla, estando bordados o no. Cuando es llevado por una virgen bajo
palio, éste está montado sobre un un armazón de metal de varios metros de largo.
El manto va sobre la cabeza y cae sobre dicho armazón, estan abiertos por
delante para dejar ver la saya. Cuando los mantos pertenecen a Virgenes que van
en pasos de misterio, son de menor tamaño, aunque se recogen de la misma manera.
La mas original en llevar el manto es la Virgen de
Montesión, que va recogido a
la cintura en forma de bullón; y aunque muchos piensen que es una forma de
estética en verdad es de practicidad, pues el manto les salió largo y decidieron
recogerlo de esa forma, quedando como uno de los mas bellos de la Semana Santa.
Mantolín: Manto a modo de capa o
capelina que llevan algunas de las figuras de los apostoles (sobre todo San
Juan); también es portado por algunos Cristos, estando bordado o no; como el
Cristo de la Victoria,
Cena,
Humildad y Paciencia, y la
Oración en el Huerto.
Medinaceli, Cristo de: Imágen
iconográfica de Jesús que aparece maniatado y con escapulario, cuyo origen está
en el Cristo de Medinaceli de la ciudad de Madrid. Relacionado con la Orden
Trinitaria, su iconografía está extendida por toda la geografía española e
hispanoamericana. Para mas información,
siga este enlace.
Miniatura: Imágenes que
representan otras esculturas en tamaño pequeño; suelen ser de plata, oro, o
marfil, o marfil y plata. En nuestros pasos se consideran dos tipos de
miniatura: las que van en la delantera del paso, y aquellas que se colocan en
los respiraderos de palios representando otras advocaciones.
Miserere:
Salmo 50 del la Biblia Vulgata (51 de la Hebrea) que empieza con esa parabra "Miserere
mei Deus". ||
Es así mismo un canto solemne que se hace en la Misa de Pasión de la Semana
Santa, y que desde la antigüedad formaba parte de la liturgia del
Miercoles Santo, que se usaba como climax en el dramático Tenebrae; y al ser un
salmo, era cantado... Hacia 1514, siendo Papa Leon X (un Medici, benefactor de
las artes en general), empieza a generalizarse el Miserere cantado en "falsobordone",
en donde se alternaban versos cantados de una forma simple con otros en
falsobordone a 4 ó 5 voces; como ejemplo el Miserere a cinco voces del francés
Josquin Des Prez compuesto hacia 1503-04. Estos
primeros Misereres eran "a cappella", es decir sin música instrumental, solo
vocal, destacando en esta época los de los italianos Carlo Gesualdo y Giovanni Pierluigi da Palestrina,
el del flamenco Orlande de Lassus, el inglés William Byrd, y el portugués Manuel
Cardoso (del que se conservan varias obras en el Archivo Musical de la catedral
de Sevilla); ya en el XVII la pieza quiza mas destacada sea la de Gregorio
Allegri, también a cappella (para dos coros y 4 voces) y que se cantaba duramte
los matines en el servicio de Semana Santa en la Capilla Sixtina. Entre el XVII
y el XVIII se encuentra el compositor de Bohemia Jan Dismas Zelenka, y con su
Miserere ya comienza la orquestración de esta pieza, siendo para 4 voces y
música de cámara. Durante el siglo XVIII siguiendo la tradición de Allegri de un
Miserere con dos coros, tenemos los de los italianos Baldassare Galuppi y Nicola
Sala; pero en esta centuria proliferan aquellos conpuestos para voces (coros y/o
solistas) y orquestras, como los Miserere de los alemanes Johann Adolph Hasse y Johann Christoph Friedrich Bach,
o los italianos Giovanni Battista Pergolesi y Domenico Gaetano Maria Donizetti.
De los españoles hay que destacar a Pere Rabassa (o Pedro Rabassa), que fue
Maestro de Capilla de la catedral de Sevilla (1724-1767), y que en 1741 compuso
un Miserere a 8 voces, 2 violines y bajo continuo. Al siglo XIX pertenecen los
Misereres de Eslava (ver mas abajo) y el de Vicente Goicoechea. Ya en el XX y de
compositores contemporáneos tenemos los misereres de los polacos Krzysztof Penderecki (que
es parte de su Pasión de Lucas), y Henryk Górecki cuyo Miserere tiene
connitaciones políticas, ya que lo compuso en 1981 para conmemorar la violencia
de la policia polaca en contra del movimiento "solidadridad". Contemporáneos son
así mismos los de los americanos Ruth Elaine Schram,
Daniel Pinkham y Victor Johnson;
también en esta centuria tenemos el del artista sueco cristiano contemporaneo Bengt Johansson,
el belga Rudi Tas, y el español Ramiro Real. También encontramos Misreres que
han llegado a la gran pantalla como parte de la banda sonora de una película,
como el del inglés Michael Laurence Nyman para el film
The Cook, the Thief, His Wife & Her Lover, y el del compositor
italiano Ennio Morricone para la película La Misión, cantado por una voz
tiple.
Miserere de Hilarión de Eslava:
Composición
polifónica del sacerdote y Maestro de Capilla de la catedral hispalense Hilarión
de Eslava, que data de 1835.
Este Miserere se representó en la catedral hispalense
desde esa fecha hasta 1945, año que fue prohibido por Cardenal Don Pedro Segura
y Sáenz mediante una Instrucción Pastoral publicada en el Boletín Oficial del
Arzobispado con fecha de 25 de febrero de 1945; sustituyendose por otro Miserere
(en Fa menor) de Vicente Goicoechea Errazti (compuesto entre 1902-04) basado en
motivos de canto gregoriano a seis voces en la mayoría de la obra; y que se
adecuaba mas al "Motu
Proprio Tra le sollecitudini" sobre la música sagrada que proclamó Pio X el
22 de Noviembre de 1903.
En la estricta normativa del Motu Proprio se ponían
argumentos como:
"Nada, por consiguiente, debe ocurrir en el templo
que turbe, ni siquiera disminuya, la piedad y la devoción de los fieles; nada
que dé fundado motivo de disgusto o escándalo; nada, sobre todo, que
directamente ofenda el decoro y la santidad de los sagrados ritos y, por este
motivo, sea indigno de la casa de oración y la majestad divina." (Y
bien sabido es que la Catedral tras el Miserere parecía un estercolero).
También se imponía el canto gregoriano en
la liturgia:
"una composición religiosa será más sagrada y litúrgica
cuanto más se acerque en aire, inspiración y sabor a la melodía gregoriana, y
será tanto menos digna del templo cuanto diste más de este modelo soberano.
Así pues, el antiguo canto gregoriano tradicional deberá restablecerse
ampliamente en las solemnidades del culto."
Y la prohibición de la participación de
las mujeres:
"Del mismo principio se deduce que los cantores desempeñan
en la Iglesia un oficio litúrgico; por lo cual las mujeres, que son incapaces de
desempeñar tal oficio, no pueden ser admitidas a formar parte del coro o la
capilla musical. Y si se quieren tener voces agudas de tiples y contraltos,
deberán ser de niños, según uso antiquísimo de la Iglesia."
Se controla como han de vestir los
cantantes:
"Será, además, conveniente que, mientras cantan en la
iglesia, los músicos vistan hábito talar y sobrepelliz, y que, si el coro se
halla muy a la vista del público, se le pongan celosías."
Y el acompañamiento musical estaba
limitado al organo:
"Si bien la música de la Iglesia es exclusivamente vocal,
esto no obstante, también se permite la música con acompañamiento de órgano.
...Está prohibido en las iglesias el uso del piano, como asimismo de todos los
instrumentos fragorosos o ligeros, como el tambor, el chinesco, los platillos y
otros semejantes. ...Está rigurosamente prohibido que las llamadas bandas
de música toquen en las iglesias, y sólo en algún caso especial, supuesto el
consentimiento del Ordinario, será permitido admitir un número juiciosamente
escogido, corto y proporcionado al ambiente, de instrumentos de aire, que vayan
a ejecutar composiciones o acompañar al canto, con música escrita en estilo
grave, conveniente y en todo parecida a la del órgano."
Lo mas curioso de todas estas
estrictas reglas sobre la música sacra, no es ya lo ridículo que algunas partes
del Motu Proprio suenan a una mentalidad del siglo XXI, sino que tardara 42 años
en imponerse en Sevilla, y la razón de ello es que en esos días el Arzobispo de
Sevilla era el hoy Beato Marcelo Spínola y Maestre, que aunque no era sevillano
paso su juventud en Sevilla, donde obtuvo su Licenciatura en Derecho, fue
parroco de San Lorenzo y estubo vinculado con las hermandades del Gran Poder y
la Soledad. Es necesario mencionar que a parte de esta vinculación con el mundo
de las cofradías y las tradiciones de la ciudad, como nos cuenta Jose Manuel
Delgado en su magnífico artículo "El
privilegio del Papa y el Miserere de Eslava", "El Miserere de Eslava se
cantaba desde 1835 el Jueves y Viernes Santo dentro de la liturgia de la Semana
Santa, pero era costumbre que el Miércoles Santo se hiciera un ensayo general
con público en la Casa Lonja, previo pago de una peseta por cada localidad,
dinero que era destinado a fines benéficos"; el "obispo mendigo"
sacaba una buena recaudación a beneficio de la Asociación Sevillana de Caridad.
Por la tradición que tenia en la ciudad el Miserere de
Eslava, y "poderoso caballero es don dinero" Marcelo Spínola se dirigió al Papa
para solicitar el privilegio de poder seguir interpretando el Miserere de Eslava
a la manera tradicional, a lo que el Papa se dignó a conceder esa gracia. Por lo
que por 42 años se uso de ese privilegio papal para la interpretación del Miserere...
siendo interpretado por el elenco de las mejores voces del momento, como Julian
Gayarre, Miguel Fleta, Francíco Lázaro o Giacomo Lauri-Volpi por
mencionar unos cuantos.
Y luego llegó el Cardenal Don Pedro
Segura y Sáenz (nacido en Carazo de la Sierra, Burgos),
mas papista que el papa, que con un grupo de expertos, abolió la interpretación
del sevillanísimo y tradicional Miserere de Eslava en la Catedral. Estos
expertos eran el musicólogo y compositor Felipe Pedrell Sabaté (nacido en
Tortosa, Tarragona), el Compositor y musicólogo P. José María Nemesio Otaño y
Eguino (nacido en Azcoitia, Guipuzcoa) el también músico, Padre José Antonio de
Donostia (José Antonio Zulaica y Arregi, nacido en San
Sebastián) y el gaditano Don Manuel de Falla.
Con declaraciones de estos expertos
como la de Felipe Pedrell: "¿Qué obras del maestro
Eslava admito según las disposiciones eclesiásticas? Casi ninguna, soy absoluto
en estas cuestiones. Lo que no vale, musicalmente hablando, no es digno de la
casa de Dios... El Miserere, consiguientemente, es intolerable y debe ser
eliminado de los templos... ciertos aires marciales cometen, con el texto del
Miserere y el respeto del templo, la más escandalosa de las degradaciones: la
del mal gusto, orientado hacia la vulgaridad teatral y zarzuelera". O de
Manuel de Falla: "el Miserere de Eslava no resiste a un examen, aun un poco
riguroso, y no puede figurar tampoco en un programa de concierto de algún
interés artístico"; el Miserere de Eslava vio el ocaso de sus días en la
catedral.
Estas declaraciones no son de sorprender en la época
viniendo de cultistas como Pedrell, Nemesio y Donostia, y el mas
progresista Falla... que tachaban esta obra de "decadente
clasicismo" que seguía "las florituras vocales de la ópera italiana" y que tan
encotra de ella estaba Pio X; pero que en cambio eran tremendamente populares.
Hubo un
intento por parte del ayuntamiento en pleno de pedir al S.S. el Papa (Pio XII)
se concediera el representar el Miserere en la catedral, pero no tuvo exito.
Aunque si lo tuvo los esfuerzos de Pedro Braña, que consiguió rescatar el
Miserere en forma de concierto sacro en la Iglesia de la Anunciación en 1956.
Con el tiempo volvió a la catedral, pero nunca mas como parte de la liturgia,
sino como concierto sacro celebrado el Sábado de Pasión.
LETRA y partes del Miserere:
-
CHRISTUS FACTUS EST. Antífona. Tenor y
Coro.
Christus factus est pro nobis obediens
- MISERERE. Tenor y Coro
Miserere mei Deus, secundum magnam misericordiam tuam.
- AMPLIUS. Contratenor.
Amplius lavame iniquitate et a pecato meo mundame.
- TIBI SOLI. Tenor y Coro.
Tibi soli peccavi et malum coram te feci: ut justificeris in sermonibus tuis,
et vincas cum judicaris.
- ECCE ENIM. Bajo y Coro
Ecce enim veritatem dilexisti: incerta et oculta sapientiae tuae manifestatis
mihi.
- AUDITUI. Coro
Auditui meo dabis gadium et laetitiam: et exultabunt ossa humiliata.
- COR MUNDUM. Coro
Cor mundum crea in me, Deus, et espiritum rectum innova in visceribus meis.
- REDDE. Dos niños tiples
Redde mihi laetitiam salutaris tui, et spiritu principalis confirma me.
- LIBERA ME. Bajo y Coro
Libera me de sanguinibus Deus salutis me: et exultabit lingua mea justitiam
tuam.
- QUONIAM. Coro
Quoniam si voluisses sacrificium,dedissemn utique: holocaustis non
delectaberis.
- BEBIGNE. Tenor y Coro
Benigne fac Domine in bona voluntate tua Sion: ut aedificentur muri Jerusalem.
- TUNC IMPOTENT. Coro final
Tunc imponent super altare tuum vitulos.
Para descargarse el Miserere de
Eslava en su ordenador,
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Y si quere verlo y oirlo,
siga este otro enlace
Misterio: Representación
escultorica de un momento de la Pasión de Cristo, que comprende desde la Entrada
en Jerusalen hasta el Duelo del Santo Entierro.