Extraido de la
Web Oficial de
la Hermandad de la Paz
Juan Manuel Miñarro ya ha
restaurado la imagen de la Virgen de la Paz y ahora hace lo propio con el Señor
de la Victoria. En la siguiente entrevista nos explica los datos obtenidos en
los estudios y el proceso de intervención de la imagen de la Virgen que ha
posibilitado la recuperación de todo su esplendor y humanidad. Destaca de sus
palabras la afirmación de la existencia de dos policromías en el rostro de la
Dolorosa, la de Illanes primitiva y la de Sebastián Santos posterior que es en
definitiva la que se ha restaurado, y por tanto la que permanece.
¿Señor Miñarro, cuál es el
estado actual de conservación de las Imágenes de la Hermandad?
En el estudio que
hicimos, una de las principales conclusiones del estado de conservación es que
había en ambas imágenes graves problemas de conservación de la película
pictórica en todos los niveles. A nivel de la película superficial, existía una
capa densa de barnices y repintes que habían torcido. A nivel más profundo,
había reparaciones, repintes y otras cosas extrañas que había que resolver
porque se habían alterado. Presentaban alteraciones importantes en la
policromía. En algunos casos esa alteración se debe a reparaciones, naturaleza
de materiales y en otros casos a intervenciones que no sabemos, que no están
documentadas.
¿Y la Virgen?
La Virgen es un
caso particular porque el lado derecho sufre una importante alteración, debido
al incendio. Se hizo una actuación oportuna e interesante como fue la
recuperación de la superficie. Don Francisco Arquillo neutraliza los problemas
de alteración que provoca la elevación de la temperatura como son las ampollas
que dan tan mal aspecto, lo fija y conserva la superficie, pero hay algunas
zonas que con el paso del tiempo se han manifestado. Había daños inmediatos que
son los que se atajaron en su día, pero había otros que estaban latentes y que
con el tiempo han dado la cara.
¿Y en el caso del Señor de
la Victoria?
Nos vamos a
encontrar problemas de estructuras. Es una escultura de talla completa. Es muy
complejo. Hay problemas de ensambles, fisuras que están abiertas, la peana que
está en muy mal estado, muchas puntillas que están aflorando a superficie, en
fin, mucho trabajo.
¿Qué le ha llamado la
atención de la policromía de la Virgen?
La Virgen tiene dos
policromías, la de Illanes y la de Sebastián Santos. Se pensaba que de la
policromía original no se conservaba nada. Habíamos dado por hecho que Sebastián
Santos retalló en su día parte del rostro de la Dolorosa, que la dejó en madera
pasando pues a una intervención de remodelado, con aparejo nuevo, policromía
nueva, etc, pero resulta que en el transcurso de las catas hemos descubierto que
no fue así. De hecho la imagen conserva su policromía original y su aparejo
original. Sebastián Santos lo que hizo fue aparejarla encima de la policromía de
Illanes. En algunos sitios ese aparejo era más fino y en otros más gruesos, y
encima de ese aparejo lo que hizo fue policromar, por lo que la imagen conserva
dos policromías. Ahora, se decide la de Sebastián porque es la que conoce todo
el mundo, la de Illanes ya no la conoce nadie. Se dice que la Dolorosa de
Illanes era muy distinta a esta, incluso hay fotos que parece que la Virgen
tiene un gesto de boca distinto y un gesto de ojos diferentes, por eso se asumía
que Sebastián Santos había intervenido en la imagen remodelando, cosa que se ha
visto que no fue así. Simplemente un maquillaje distinto puede alterar los
rasgos de una persona. Una encarnadura sabiamente dispuesta por Sebastián
Santos, remodeló las facciones de la Virgen de la Paz, sobte todo en la zona de
las cejas y de los labios. La de Illanes ya no la conoce nadie, no obstante el
aparejo original de Illanes sigue muy firme a la madera ya que la que sufrió
daños del incendio fue la de Sebastián.
¿Qué técnicas ha utilizado
en la restauración de la Virgen?
Hemos utilizado,
por ejemplo, técnicas de policromía al reconstruir la zona quemada que estaba
bien fijada pero con otro color. Hemos utilizado materiales de alta calidad,
probados en el tiempo y fácilmente reversibles. De la policromía de Sebastián
Santos se ha recuperado todo menos un pequeño fragmento de la mejilla derecha
que se había perdido. Así, los repintes habían provocado el ennegrecimiento de
la imagen, incluso los del otro lado de la cara no quemada, de hecho había una
película general de color tierra sombra que empañaba muchísimo la belleza de la
escultura. Ahora lo que luce es la policromía de Sebastián tal como él la deja.
Por último había una pequeña fisura vertical que cruzaba el tercio medio de la
ceja derecha que una vez estudiado se ha visto que no es de tipo estructural,
fue provocado por el incendio. En esa zona se elevó la temperatura muchísimo, no
se manifestó en su día y ahora ha salido. La grieta se ha neutralizado y no
tiene profundidad ninguna por lo que no se debe a ningún ensamble. Por supuesto
hemos documentado todo lo realizado tal como se ha podido comprobar en la
conferencia que ofrecimos el pasado día 21 de septiembre en la Hermandad.
¿Qué elementos externos
afectan más a las imágenes?
Hay muchos, pero lo
más grave es la luz, que oxida por los contenidos ultravioletas. Hay que evitar
las lámparas de infrarrojos que aumentan la temperatura del aire y provocan
sequedad. También la luz solar, que es dañina al tener más ultravioleta que
ninguna. También dañan los flash, la luz de vidio, etc, y por supuesto la
polución del ambiente.
Ahora, lo más
importante es renovar el aire con filtros dentro de la capilla, estudiar las
luces etc., para que se utilice lo más adecuado y las imágenes sufran lo menos
posible.