Juan de Baeza:
Cofrade de la Hermandad del Amor de la que fué Mayordomo en 1692.
José Sebastián
Bandarán (1885-1972), Pbro.: Sacerdote muy
ligado al mundo de las cofradías sevillanas de las que fue director
espiritual de varias de ellas ocupando distintos cargos en diferentes
hermandades, siendo honrado por diversas de ellas. Pasión, el Silencio y
Esperanza de Triana le otorgaron la Medalla de Oro de sus hermandades;
Teniente de Hermano Mayor Honorario en el Museo; y Hermano Mayor
Hororario del Cachorro, Valle, Santa Cruz y la Hermandad de la
Estrella en 1927. A el se debe la creación del tribunal (conocido
popularmente como "el patíbulo") a la entrada de la Carrera Oficial en
la Campana. El Ayuntamiento le concedió la Medalla de Plata de la
ciudad y tiene una calle bajo su nombre en la barriada Murillo.
Manuel Bará: Nombrado
Hermano de Honor de Santa Genoveva en 1961.
Manuel Bermudo Barrera
(1892- 1969): Hombre muy vinculado a las Hermandades de la
Amargura y del Santo Entierro, siendo Hermano Mayor de La Amargura por 33 años
(de 1936 a 1969). En 1963 le concedieron la Medalla de Oro de la Hermandad, y en
el año de su fallecimiento fue nombrado Hermano Mayor Honorario. Gran impulsor
de la hermandad, a el se debe la coronación canónica de la Virgen en 1954, y que
trajera de carmona el Retablo Mayor para la Iglesia de San Juan de la Palma para
la virgen. Bajo su liderezgo la hermandad gano el sobrenombre de "silencio
blanco", rompiendo moldes en en el que solo se consideraban serias las
hermandades de negro. Aunque nunca dió un pregón, fue presentador del mismo en
los años 1937, 1939, 1940 y 1948. Fue Teniente de Alcalde de Ferias y Festejos
del Ayuntamiento sevillano; reorganizó la hermandad del Santo Entierro en 1940,
y se trajo al mismísimo "generalísimo" para presidir la procesión del Santo
Entierro ese año. Por su iniciativa nació el pregón de la Semana Santa sevillana
en 1937. El ayuntamiento de la ciudad le concedió la Medalla de Plata
de Sevilla y tiene dedicada una calle.
Francisco de Bergara:
Fiscal de la Amargura en 1699.
Rafael
Blanco Guillén: Joven alcaraleño que el 26 de Febrero de 1973 salvó
la imagen del Cachorro presa de las llamas.
A las tres de la tarde, a la hora de abrir el polvero
que había enfrente de la Capilla del patrocinio, el joven Rafael blanco, de 27
años, fue alertado por unos muchachos de que la capilla estaba ardiedo, del que
salia espeso humo por la clarabolla de la iglesia. Estupefacto ante el
espectáculo vió que ante el pánico de los trianeros en perder a su Cristo nadie
hacia nada, y con un gesto de gran heroicidad, como cuenta en la
entrevista a ABC de Aurora Flores, decidió actuar y hacer algo... "«Dios
está arriba y no me pasará nada», se dijo Rafael trepando por la fachada del
templo".
Este es el relato de Rafael de como salvó al Cristo:
"Me subí por una puerta chica a la iglesia, desde allí a una ventana y después a
un balcón -cuenta Rafael-. Estaba la puerta cerrada y rompí un cristal de una
patada. No conocía el interior de la Capilla y todo estaba lleno de humo. Pero
me pegué a la pared hasta llegar a la escalera y quiso Dios que diera con la
puerta. Las llamas llegaban al techo y la Virgen del Patrocinio estaba ya hecha
un montoncito de cenizas. El fuego lamía los talones del Cachorro". Rafel, que estaba herido en una pierna y negro como
un tizón por el humo, cogió un jarrón de flores y apagó el fuego. Después abrió
de par en par las puertas del templo y fue entonces cuando entraron los
bomberos.
En agradecimiento por su heroico
acto, la Hermandad le regaló una pequeña televisión Elbe en blanco y negro, una
cuna de acero inoxidable (para el bebe que el y su esposa estaban esperando) y
una sencilla canastilla con ropita para el bebé. Rafael cuenta que lo
hicieron hermano honorario a el y su hijo, pero que la hermandad se ha olvidado
de el; y que no se acordaron de el hasta que se cumplieron el 25 aniversario del
incendio y lo llamaron para invitardo a la Función Principal de Instituto, pero
que no pudo acudir por la enfermedad de sus padres. «No se preocupe, me
dijeron, lo dejamos para otra ocasión y hacemos un acto más íntimo. Y todavía
estoy esperando». Prueba de este olvido que menciona este modesto héroe, es
que en la web de la Hermandad, ni menciona su nombre como la persona que salvó y
gracias a la cual el Cahorro esta entre nosotros... No se preocupe Rafael... que
el Cahorro que esta en el cielo si acuerda de usted.
Fray Amerio Blanco Sancho:
Religioso de la Orden de la Merced que redacta el prólogo de las primeras reglas
de la Hermandad de Santa Genoveva.
Juan Blas:
Cofrade de la Hermandad del Amor de la que fué Prioste en 1678.
Francisco Bonilla:
Cofrade de la Hermandad del Amor de la que fué Fiscal en 1675.
Francisco Bonín
(finales del XVII): Cofrade de la Hermandad del Amor de la que fué
Prioste en 1672, Fiscal en 1673 y 1674, y Mayordomo en la Junta de Gobierno de
Enero-Abril de 1675, Alcalde en 1678, Escribano en 1679, 1681, 1684,
1685, 1686, 1691 y 1695.
S.A.R. Principe de Asturias D. Alfonso de Borbón
y Battenberg (10 de Mayo 1907 - 6 de Septiembre 1938):
Hijo primogénito del rey Alfonso XIII y S.A.R. Dña Victoria Eugenia de
Battenberg, nieta de la reina Victoria de Inglaterra, de la que heredó
su condición de hemofílico. Su precaria salud dificultó desarrollar
plenamente las funciones públicas como heredero de la corona a causa
de las crisis generadas por su enfermedad. En el exilio se casa en
primeras nupcias con la cubana Edelmira Sampedro y Robato, que al no
ser de sangre real, por la
Pragmática Sanción
de 1830 no podia casarse con ella sin renunciar al trono, y por
ello renunció a sus derechos sucesorios por escrito en Lausana el 11
de junio de 1933 y desde entonces utilizó el título de conde de
Covadonga. Cuatro años mas tarde, sin descendencia, se divorciaron el
8 de Mayo 1937; y el 3 de Julio de ese mismo año contrae matrimonio
nuevamente con la también cubana Marta Rocafort y Altuzarra de la que
también se divorció el 8 de Enero de 1938 sin descendencia. El Conde
de Covadonga falleció en Miami, Florida, en Septiembre de ese mismo año en un
accidente automovilistico, consecuencia de la hemorragia interna que
no pudo cortase por su condición de hemofilico. Fue hermano de la
Hermandad de la Amargura desde el 31 de Octubre de 1909, en que fue aceptado como
hermano de la corporación junto a su padre Alfonso XIII; y en 1930 la
corporación lo nombró Hermano Mayor Honorario. Desde 1985 sus
restos mortales se encuentran en el Monasterio del Escorial.
S.A.R. Don
Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias (Roma, 1938 -
): Juan Carlos I, rey de España, desde el 22 de Noviembre de 1975.
Monarca que no se ha destacado precisamente por sus visitas a nuestra Semana
Santa como su abuelo, su bisabuelo y otros miembros de la familia real; aunque
su rama sevillana por parte materna si que lo ha vinculado con nuestras
Hermandades. Su abuelo, el infante Don Carlos, lo apuntó de niño en la
Hermandad de Pasión. Es Hermano Mayor Honorario de las Siete Palabras, San
Gonzalo, Pasión, Montserrat, San Roque, Las Cigarreras y el Baratillo. En 1963,
siendo entonces Principe de Asturias, visitó Sevilla de incognito junto a su
esposa Dña Sofía de Grecia. Estando mezclado entre el público en la calle San
Vicente cerca del Museo, para contemplar el trasitar de la Hermandad de las
Siete Palabras, el fiscal del paso de la Santísima Virgen de la Cabeza, se
percató de su presencia, y le ofreció al entonces Principe el martillo para que
hiciera la llamada a los costaleros para la levantá del paso; a lo que accedió
Don Juan Carlos muy complacido.
S.A.R. Doña Elena de Borbón y Grecia:
Camarera de Honor de la Amargura, 2003.
S.A.R. Doña
Eulalia de Borbón
(12 de Febrero 1864 - 8 de Marzo de 1958): Hija menor de Isabel II y
Francisco de Asis de Borbón, y nuera del Duque de Montpensier, ya que se casó
con su hijo Antonio en 1886. En la Semana Santa de 1893 estaba presente en los
palcos de la Plaza San Francisco cuando se prendió en llamas el manto de la
Virgen de la Amargura, ayudando posteriormente a la Hermandad
economicamente, su generosidad permitió poder restaurar lo deteriorado y
reemplazar lo perdido.
Francisco Borina:
Cofrade de la Hermandad del Amor de la que fué Padre de Animas en 1677.
Mratín Braho:
Cofrade de la Hermandad del Amor de la que fué Mayordomo de Bienes en 1682.
Con respecto a nuestras hermandades, es destacable mencionar que coronó
canónicamente las Virgenes de la Macarena (1964) e Hiniesta (la de gloria) en
1974. También impuso la corona a la Virgen de las Mercedes de la Hermandad de
Santa Genoveva en 1972, que luego
el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos
Amigo Vallejo en 1997 le concede el rango de Coronación Canónica; por lo que
podemos decir que coronó canónicamente tres virgenes de nuestras hermandades;
y bendijo numerosas imágenes, pasos y enseres de nuestras cofradías.
A la Virgen de los Negritos, hermandad con la que
estaba muy vinculado, ofreció su cruz pectoral y en el Guión
Cardenalicio figura su escudo junto al del arzobispo Don Gonzalo de Mena.
También figura su blasón en el escudo de la Hermandad de
Santa Genoveva.
Con referencia también a nuestras Hermandades es de
mencionar que fue Hermano Mayor de la Hermandad de los Negritos de 1955 a 1979
en que renunció al cargo. También fue Director Espiritual Perpetuo de la
Hermandad de Santa Genoveva.
En sus años de prelado de la sede hispalense nacieron las
hermandades de:
Los Servitas, 1971
La Sed, 1978
La Resurreción, 1981; y
El Cerro, 1987
Antonio
Burgos Belinchón: Si será sevillano Antonio
Burgos que hasta nació el día de San Fernando de 1943. Hijo del maestro
alfayate que llevaba por promesa el farol de Cruz de Guía del Gran Poder y de
la zapatera del Niño de la Virgen de los Reyes. Se crió en la cervantina calle
Bayona, de la collación del Sagrario de la Catedral, y cerca de la Pura y
Limpia del Postigo.
Articulista
consagrado, ha obtenido los dos premios del género más importantes de España:
el Mariano de Cavia en 1988 y el González Ruano en 2007. Y en 1986, el José
María Pemán, el más importante de su querido Cádiz, ciudad a la que ha
dedicado numerosos textos y vivido desde sus tradiciones más populares, y que
le dedicó un paseo en La Caleta y le nombró Hijo Adoptivo en 1992 como
agradecimiento por la letra de sus famosas “Habaneras de Cádiz”, tras la
petición que formularon con su firma mas de cinco mil gaditanos. Y obtuvo
también el premio de artículos más importante de su Sevilla, el Romero Murube
de 2003 por un antológico artículo cofradiero escrito en versos alejandrinos:
“Farol de Cruz de Guia”.
Desde 1985 es
numerario de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras donde ingresó con un
discurso sobre el patrimonio inmaterial de Sevilla, entre ellos, los ritos de
la Semana Santa. Igualmente, desde las páginas de ABC y con el seudónimo de
Abel Infanzón luchó durante muchos años contra la destrucción de la ciudad en
su sección “Casco Antiguo”.
Durante la
dictadura militó en las juventudes monárquicas del Circulo Balmes de Sevilla,
y luego, desde la Junta Democrática de España, formó parte del grupo que
llevó a la creación del Partido Andalucista. Su ensayo "Andalucía, ¿Tercer
Mundo?" (1971) ayudó a muchos andaluces a tomar conciencia por su tierra. Por
su defensa de la Institución Monárquica, recibió el premio FIES en 1989. Por
su defensa de las libertades y de la Constitución, el Comando Andalucía de la
ETA planeó asesinarlo en octubre del 2000, por los mismos días en que mató al
coronel Muñoz Cariñanos.
Aunque su primer
libro publicado fue de poesía, "Palabra en el vacío"(1962), que le prologó
Rafael Montesinos, alcanzó fama y prestigio literario como novelista y
ensayista a la par que como articulista. Ha publicado las biografías de Curro
Romero, Juanito Valderrama y Rocío Jurado y recopilado la poesía popular
española en una antología de gran éxito editorial, donde no faltan los grandes
autores de la Semana Santa sevillana. Recibió, entre otros galardones, premio
de novela Ateneo de Sevilla en 1982 con “Las cabañuelas de agosto”.
Su serial “El
habla cofradiera”, primer coleccionable de Cuaresma de la prensa sevillana,
publicado en 1966 en las páginas de huecograbado de ABC, y luego recogido en
un libro que ha alcanzado ya 8 ediciones, descubrió a muchos sevillanos el
mundo de los capataces y costaleros, todavía en la época en que ahora es
llamada “de los profesionales”, así como toda la riqueza lexicográfica de la
cofradía en la calle, los nazarenos, los pasos, las artesanías cofradieras,
etc.
En 1984 y para la Universidad
Internacional Menéndez y Pelayo, dirigió en la Casa de Pilatos el curso
“Homenaje a la Semana Santa de Sevilla”, en el que catedráticos y
especialistas de todas las disciplinas académicas, así como artesanos,
músicos, costaleros, capataces y destacados protagonistas de las cofradías y
de su Consejo General expusieron una primera aproximación interdisciplinar a
la gran fiesta religiosa desde un punto de vista cultural y etnográfico.
Por encima de
los diversos géneros que ha cultivado y de su labor en el periodismo sevillano
o en el articulismo español, en el que sus compañeros le llaman “el maestro
Burgos ”, es uno de los grandes autores contemporáneos en el tratamiento
literario de la Semana Santa. Carlos Colón (Diario de Sevilla, 7/3/2004) ha
comparado sus textos cofradieros con los de Rafael Laffón, Juan Sierra, y
Rafael Montesinos. Y citaba “Armaos en San
Lorenzo”, ”El último armao” o “Las manos del Gran Poder” junto
al “Discurso de las cofradías”, “Palma y Cáliz de Sevilla” o “El rito y la
regla”, este último para Colón el mejor poema que se haya escrito sobre la
Semana Santa y que Rafael Montesinos dedicó precisamente a Antonio Burgos.
En sus antologías
“Sevilla tuvo que ser”, “Sevilla en cien recuadros”, “Artículos de lujo” o la
más reciente “Memorias de la Vieja Dama”, están estos textos cofradieros de
A.B. que son considerados ya clásicos del género. Para “El Mundo de
Andalucía” escribió las obras “Guía apasionada de la Semana Santa” y
“Diccionario secreto de la Semana Santa”. Por “Las Manos del Gran Poder”
recibió el premio Demófilo del año 2000 y en 2007 le fue concedido el Jarrillo
de Plata.