Bartolomé Bermejo. Tríptico de la Madre de Dios de Montserrat (tabla central). 1485. Catedral de Acqui Terme. Italia memorare


Acordaos, oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando tu auxilio, haya sido desamparado.
Animado por esta confianza,
a Vos acudo, Madre, Virgen de la vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante Vos.
Madre de Dios, no desechéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.
 

Regresar a la Capilla
Regresar a las Oraciones Marianas



concharw@gmail.com

© Concha R. Worth. Desde el 2002
Prohibida su reproducción o uso de textos total o parcial sin citar la fuente y la autora,
al igual que las fotografías, que estan sujetas a Copyright.