Desde 1992 estoy conocida como Concha R. Worth, pero en la pila de Santa María la
Blanca me pusieron María de la Concepción, y que mejor nombre para haber nacido el la
tierra de María Santísima que defiende su "sine labe concepta" desde 1615.
Nací en las calendas* de Agosto de 19... quedate
con las ganas, no te voy a decir mi edad, pero para darte una pista, te diré que naci
después de que asesinaran a Kennedy, y antes de que se disolvieran los Beatles. Digamos
que soy tan vieja que recuerdo llevandome mi padre de la manita (una memoria muy popular
para todos los pregoneros) a ver salir Jesus Despojado por pimera vez después de 32
años, de San Bartolomé, y ponerse la cruz de guía chorreando porque llovía a mares,
también recuerdo a las Aguas saliendo de San Bartolomé (siempre San Bartolomé, útero
de hermandades, y que como decía Serrat, "al olor de la flor, se le olvida la flor,
cuando se abre la flor...") la guardia civil siempre escoltando los pasos, la
caballería abriendolos y a una Semana Santa a punto de estinguirse por la crisis de los
costaleos. Afortunadamente he visto renacer las tradiciones de mi tierra, y como se ha
consolidado nuestra Semana Mayor como el mayor evento del año para una juventud ansiosa en
recuperar su identidad cultural.
Actualmente, y desde 1992 vivo en Estados Unidos, en el Estado de la Florida, desde que
me casé con mi arqueólogo americano que conocí en el Archivo General de Indias cuando
los dos estabamos investigando en el mismo para nuestros estudios graduados. Desde
entonces mi padre esta maldiciendo a Cristobal Colón por descubrir America... y que la
niña de sus ojos se fuera tan lejos. Y lo que es la vida, su nieto primogénito se llama
Christopher (que conste que no lo he hecho por chinchar, simplemente nos gustaba el
nombre).
Afortunadamente vamos para Sevilla casi todos los años, aunque por desgracia, no en
primavera.
Soy Historiadora del Arte por la Universidad de Sevilla, aunque habiendo nacido y
crecido en Sevilla, ser historiador del arte se puede entender como la cosa mas lógica
del mundo si se tiene un poco de sensibilidad artística, amor por la historia y
curiosidad intelectual. Sevilla es arte, y esto no es una frase hecha, solo hay que abrir
los ojos y mirar alrededor tuya para quedar embelesado por centurias de labor artesanal;
la piedra, la madera, la plata, hechas armonía y belleza. En cada rincón un detalle por
descubrir, en cada esquina una obra que admirar. Y... cada primavera, un museo en la
calle. No nací historiadora del arte, Sevilla me ha hecho.
De muy pequeña estudié en las Mercedarias (las de la judería, no las de la calle San
Vicente), hice mi primera comunión vestidita de monja un 28 de Mayo (que no recuerdo
haber pasado mas calor en los días de mi vida con ese hábito puesto), en el convento de
enfrente, en Las Salesas Reales, tarta en las Hermanadades del Trabajo, y paseo por el
parque en coche de caballo. Después pase a la Escuela Francesa, cuando estaba en la calle
Abades, confirmación en Santa Cruz. Bachillerato en I.F.A.R. y como ya he mencionado,
cinco años en la fábrica de tabacos, de los cuales, por cuatro años fui delegada de
curso. El centro me vio crecer y desgastar mis zapatos, aquellos con marca de primate.
En mi tierna juventud tuve mis exitos deportivos, afición "dianesca" que
comparto con el gran escultor y restaurador Ricardo Comas. En 1981 mi federación de Tiro
con Arco me eligió como mejor deportista femenino del año, y en la cena en el Alfonso
XIII al mejor deportista sevillano del año salí elejida como el "Deportista
femenino mas popular del año", premio otorgado por Radio Sevilla. Es garcioso si te
pones a pensar esto, porque aquella noche (y esto sorprendentemente no salio recogido en
ningún periodico) en la que se elegía al mejor deportista del año masculino y femenino,
dos compañeras de clase en IFAR, estaban elegidas por sus sendas federaciones para ser
elegidas mejor deportistas del año; la de Tiro con Arco y la de Remo. Cristina Salvador,
te mando un saludo desde EEUU!.
Y en lo que se refiere a la Semana Santa, mi amor e intrés por ella siempre me ha
venido a traves de la historia y el arte. Porque al igual que Sevilla, la Semana Santa es
ARTE. Devoción popular que se canaliza a través del arte, y que mantiene viva
profesiones milenarias. Aqui no hay obras de molde, a nadie se le ocurre encargar algo en
un catálogo. Si tu hermandad necesita algo, se hace exproceso para ella, unica, sello de
identidad. Y hoy por hoy, en la cultura de la prisa y el igualizar por el rasero, es algo
precioso que hace mantener vivo el arte, el ingenio creador, lo mas intimo y necesario del
ser humano, una seña de identida que nos diferencia a unos de otros. Igual son las
hermandades. (Esperemos que sigan esa seña de identidad a lo que a páginas web se
refiere)
Hasta Junio del 2004, en esta breve reseña
sobre mi persona comentaba que no soy hermana de ninguna Hermandad, pues no
podía escoger, ya que todas
son especiales e inigualables (lo cual lo mantengo) y desearía ser hermana de cada una de ellas.
Eso cambió el 15 de Junio del 2004, en el que mi corazón guiado por un grupo
maravilloso de amigos, por fin se decantó por una Hermandad; el Dulce Nombre
("la bofetá"). Gracias Isidro, Juan, Eugenio... y la larga lista que pordría
agregar aqui que ocuparía varios renglones... la gran familia del Dulce Nombre,
de la que ahora junto a mi marido e hijos soy miembro. También mantengo que hay
una serie de hermandades a las que tengo un
cariño especial. Mi padre y mi hermano son hermanos del
Santo
Entierro (mi padre protagonizó una ya famosa anecdota de
Cuando la Canina perdió el
Mors Morten Superabit), y de esta Hermanadad hice un estudio iconográfico con mi buena
amiga Myriam Clemente Cantillana, para la asignatura de cuarto "mitología e
iconografía" impartida por Dr. Jesús Miguel Palomero Páramo, que me valió una
Matricula. Por la cual siempre agradeceré a la hermanadad las facilidades que nos
brindaron; en especial a D. Carmelo Luna de Martos, Secretario en aquellas
fechas de la Hermandad del Santo Entierro. También especial cariño tengo por
la Candelaria,
de la que mi hermano y mi sobrino son hermanos, la hermandad de barrio de nuestros
origenes. Un lugar especial en mi corazón tienen mis "vecinas"
San Roque, en la collación en la que he crecido,
Los Negritos,
San Esteban,
El Rocio y
San Benito (que entonces
estaba detrás de la via y podia verla desde la azotea pasar el puente). Esas son las
vecinas en un radio cercano a donde vivía, aunque
San Roque
está mas cerca al corazón, porque el almacen de la hermandad esta en mi calle, y los
costaleros se reunian en el bar de la esquina de mi calle (hoy en dia una
autoescuela) para los ensayos en el barrio.
Cuando se ha estudiado en la fábrica de tabacos, seas a o no hermano, siempre hay una
vinculacion especial con
los Estudiantes y acoges a esa
hermandad como tuya. Pero el momento de intimidad cofradiera mas especial que he vivido se
lo debo al Dulce Nombre, que un compañero de IFAR, me
brindó la oportunidad de ver como vestian a la virgen, y este año (2004) mi buen
amigo Juan Colomé me la ha brindado otra vez. Esa es una experiencia que la
guardas en el corazón para toda la vida.
Sevilla y Triana se miran en el Rio, y un buen sevillano
cofrade (yo prefiro el término
capillita) es incompleto si no tiene
su amor y experiencias cofradieras divididas entre las dos orillas. Las mañanas del
Viernes Santo de mi niñez se llaman calle Pureza, en casa de mi tia Jesusa, torrijas,
bacalao con tomate... y saetas en su balcón, toda la familia reunida con
la Esperanza. Pero esa rama trianera de la familia esta dividida
entre la
Esperanza y la Estrella.
No quiero aburriros hablando de mi, asi que corto, y volved a las hermandades y sus
tesoros, que eso es lo realmente intersante de esta página...